Hogar
—¿Tuvieron un romance? —exclamo, mi cabeza dando vueltas solo con ese punto, y no puedo evitar mirar a Radar entre la gente delante de nosotros, viéndolo bajo una nueva luz. No es exactamente feo ni poco atractivo. Esa cicatriz es obvia, pero tiene un buen rostro a pesar de ello, y una complexión fuerte y alta, como Mateo. El ojo blanco, supongo, le da un toque un poco rudo. En ese tipo de héroe rústico.
—No, ya sabes las leyes sobre la adulterio con un lobo vinculado por pareja. Radar sigue las reglas al pie de la letra, no es un rompe reglas. Nunca se lo dijo, ella nunca...