Vanka
No logro alejarme mucho, porque él me atrapa fácilmente por la parte trasera del cabello, tirando de él con fuerza y lanzándome hacia atrás como si fuera un muñeco de trapo. Me estrello contra el tocador con brutalidad, atravesando el espejo y astillando la madera en una pila de escombros en el suelo, mientras objetos pesados caen sobre mí. El dolor corta mi cuerpo mientras convulsiono por el impacto, incapaz de emitir sonido alguno, con el aire expulsado de mis pulmones. Completamente indefensa, débil y sin ninguna posibilidad de enfrentarme a él.
Me rindo al dolor, sintiendo cada uno de esos fragmentos atravesar mi piel, retorciéndome en agonía mientras...