Tiempos Cambiantes
—Déjame adivinar, ¿eres de las que usan ropa interior blanca y sujetador deportivo? ¿Ni siquiera tienes un sujetador con push-up o un tanga? —Capto la burla en su tono mientras se ríe de mí y pone los ojos en blanco, y empiezo a sacudir la cabeza, con los ojos abiertos y completamente atónita de que estemos discutiendo mis hábitos de ropa interior. Quiero decir, apenas nos hemos conocido, y lejos de que pensé que todos los León odian a los de mi tipo, aquí está ella tratando de regalarme su ropa interior.
—¡Ay, Papi! —murmura para sí misma con un toque de decepción—. Mateo parece más de encaje...