Se Aproxima una Guerra
—¿Por qué me estás diciendo esto? No recuerdo que alguna vez intentaras hablarme, no recuerdo momentos en los que estuvieras presente en mi infancia. —No es que eso signifique algo. Ahora solo me duele una vez más, saber que incluso entonces, se doblegó ante la voluntad de su padre y me rechazó, mucho antes de aquel día en el bosque. Si estábamos destinados, entonces me falló dos veces.
Mateo suspira, me atrae hacia él por la cintura y lleva mi rostro de vuelta al suyo para que pueda acercarse y apoyar su frente en la mía. Ese tipo de intimidad que esperarías de un compañero, y...