¿Dónde Estoy?
—¡Suficiente! ¡Cierra la boca! Ese es un nombre muerto... igual que tú lo serás si vuelves a hablar de ella. —Deacon le grita con odio, su tono mordaz, y lo atraviesa con una mirada fulminante.
El doctor se echa atrás, regañado y con la cara roja, pero puedo sentir su ira hirviendo con la mención de Sierra. La chispa de una verdadera rabia en él antes de que lo apaguen, y se aleja para burbujear bajo la superficie, agarrando un trapo cercano y retorciéndolo entre sus manos mientras pasamos junto a él. Puedo decir que está esforzándose mucho por contenerse.
Sin embargo, estoy sin palabras, mi mente corre...