Supervivencia
Parece aturdido por un momento, se revuelca y se arrastra hasta sus temblorosas patas, parpadeando en mi dirección, y luego se da la vuelta y se aleja a una velocidad ridículamente lenta, ya no dispuesto a combatir lo que acabo de hacerle. Sin embargo, no se ha recuperado; es torpe, se tambalea y choca contra la maleza.
No avanza mucho, mientras lo observo desde mi posición semi arrodillada. Se tambalea de lado, luego se detiene en un desastroso y descoordinado estancamiento, cae sobre sus propios pies y se desploma cara abajo en el suelo. Es como si estuviera ebrio y, al soltar un largo y ruidoso gemido de exhalación,...