Hogar
La cálida sensación deslizándose a mi alrededor y la repentina ingravidez que experimento me despiertan antes que su voz. Una sensación de flotar, mientras todo vuelve a mí y mi cerebro se reconecta con mis extremidades, mientras manos y un cuerpo cálido transfieren calor al mío.
—Cariño, hemos llegado, despierta. —El tono meloso de Mateo resuena en mí mientras su aroma me envuelve en un firme abrazo acogedor, sumergiéndome en su delicioso olor que me hace sentir mareada, y parpadeo mis ojos abiertos para encontrarme en sus brazos mientras me saca del camión, ya que él está de pie junto a mi puerta. La noche nos envuelve, pero la...