Carol cerró los ojos sintiendo el cansancio vencerla.
Desde que había llegado con Mariana había cuidado de ella junto con Mia, desafortunadamente Mariana se había fracturado ambos brazos y no era mucho lo que podía hacer por sí misma. Casi un mes había pasado desde que estaba allí y aunque no quisiera admitirlo extrañaba terriblemente a cierto cambiaformas que hacía de sus sueños un tormento.
Lo anhelaba como nunca había anhelado nada en la vida, sin embargo, ella más que nadie sabía qué Demon nunca sería para ella.
Volver a L’enfer era imposible aún más cuando el circo ya había partido de allí así que no había excusas para volver....