Aaron pensó que iba a ser doloroso recordar todo, pero no había dolor tan insoportable como no compartir habitación con su linda esposa durante seis meses. Era mejor explicarle todo para provocar su enfado y disculparse, o ganarse su simpatía y ser perdonado.
Carolyn se sentó en la cama y él se sentó a su lado, pero no hubo contacto corporal. Ambas parejas miraron hacia el gran marco artístico de la pared de enfrente cuando Aaron comenzó a contar su historia.
-Fui a la misma escuela secundaria y universidad que Jeremy y Mateo. Entre nosotros tres, yo siempre fui el primero, Jeremy el segundo y Mateo el tercero. Jere nunca...