—Estamos a la orden para lo que necesiten —le regala una sonrisa a ambos y de despide.
—Lo acompaño hasta la salida —se ofrece Kyllian.
Al llegar a la puerta, el doctor se dirige a Kyllian comentándole.
—Es muy parecida a Ken, más de lo que pensé —menciona Arthur, el doctor—. No dudes en escribirme si necesitas cualquier cosa, estoy siempre a tu disposición.
—Te lo agradezco —se estrechan las manos dándose un apretón.
—Vale, me marcho. Espero se recupere pronto y pueda conocerla mejor en otra ocasión —dice y Kyllian asiente—. Buenas noche.
—Buenas noche —imita quedándose en el umbral de la puerta hasta ver al doctor marcharse en...