Desde el punto de vista de Emma.
Logan y yo llegamos a nuestro hogar.
Al entrar, escuché voces en la cocina.
Volteé a ver a Logan y respiré profundamente.
Desde que salimos de mi oficina, lo noté tenso, seguía apretando la mandíbula y los puños.
Así que, lo tomé de la mano, y lo acerqué a mí.
"Dime lo que quieras decir", le dije mientras ponía mis brazos alrededor de su cintura.
Enseguida me miró, y me acarició la mejilla.
"No quiero que vayas con él a ningún lado", murmuró mientras correspondía a mi abrazo.
Mi corazón sintió dolor, yo tampoco quería ir con él, de hecho, no lo haría,...