Desde el punto de vista de Logan.
El dolor era insoportable.
Era algo que nunca había sentido jamás.
Me desgarraba por dentro, sentía como si fuera a morir, y la verdad, eso deseaba.
Pues, no iba a poder vivir sin ella.
Podía sentir como nuestro vínculo poco a poco se rompía, sentía su alma irse. Mi pareja, el amor de mi vida, estaba muriendo lentamente.
¡No! ¿Por qué?
¡No, no, no, no! ¡Por favor, no!
Ella no, mi bebé, mi Emma, no podía estar muriendo.
Sentía la necesidad de tocarla, de escuchar su voz, la necesitaba en mi vida, junto a mí, la quería viva. Porque sin ella no podía...