Punto de vista de Emma
Sentí que mi presión cardíaca aumentaba mientras corría hacia el baño.
"¿Amy?", llamé a mi amiga, tocando la puerta.
"Me estoy cambiando", respondió ella.
"Me tengo que ir, pero usa el vestido rojo. Es el que te queda mejor", le dije.
Mi amiga abrió la puerta y me miró, confundida.
"¿Qué? ¿A dónde vas?", quiso saber.
“Mike me contacto mentalmente y me dijo que hay una mujer en la frontera que quiere hablar conmigo”, contesté.
"¿Una mujer? ¿Al menos sabes quién es?", lanzó Amy, con los ojos bien abiertos.
No perdería más tiempo explicándole a mi amiga lo que pasaba.
"Te contaré todo apenas hable...