Desde el punto de vista de Emma.
Logan y yo fuimos al dormitorio y él me tumbó en la cama.
"Esta noche quiero sentir cada parte de tu cuerpo", dijo cuando empezó a darme besos en el cuello. "Necesito hacerte mía, Emma".
Me estremecí y noté que latidos de mi corazón se aceleraron.
"Soy tuya", dije, suspirando con fuerza. "Cada parte de mi cuerpo y de mi alma es tuya, Logan".
Alzó la vista y esbozó una leve sonrisa. Después me besó con dulzura, sin cerrar los ojos ni apartar la mirada.
"Desvísteme", me dijo, provocando que me excitara más de lo que ya estaba.
Se sentó y de esta...