Punto de vista de Logan
Golpeé la mesa con mi puño. No podía creer que no pudiéramos encontrar al hijo de p*rra.
¡Era como si no existiera!
Sentí como me hervía la sangre. Con cada minuto que pasaba, mis ganas de destruir mi oficina se hacían más fuertes.
Tenía que irme y distraerme si no quería terminar con mi área de trabajo.
¿Y qué mejor distracción que mi pareja?
Recordé el f*je que había tenido con ella días antes, especialmente la forma en que me besaba y se restregaba contra mí, haciéndome perder la razón. Inmediatamente se me p*ró. No podía controlarlo, pues al recordar el sabor de su piel,...