Desde el punto de vista de Emma.
No me sorprendería si se me hubiera salido el corazón del cuerpo. Tampoco me asombraría si lo viera en el escritorio de Logan.
Mi cuerpo se estremeció. Sentí la necesidad de tocarlo, pero mi corazón me lo impedía a gritos. No quería hacerlo.
Sin embargo, una parte de mí necesitaba tocarlo. Otra parte deseaba sentir sus manos sobre mí. Por un lado, quería acariciar su piel. Su aroma era como la lluvia. Su fragancia era relajante y tranquilizadora. Tuve el impulso de acercarme a él y respirar su aroma profundamente.
Tragué saliva y reprimí esa necesidad.
Tomé aire y me centré en las...