—Serás el encargado de planear todo, Akira, no quiero que nada salga mal…estoy seguro de que Brunella, está planeando algo. — decía Massimo al teléfono, mirando desde las escaleras a su hermosa esposa durmiendo en la habitación. — Nada puede salir mal, ¿Me escuchaste?, me marcharé por unos días, no le voy a dar la oportunidad de arruinar nada de lo que he planeado, por ello lo he mantenido todo en secreto. — terminó de decir el rubio magnate.
Del otro lado de la línea, Akira asentía mientras miraba el mensaje de su madre, quien le suplicaba saber algo de su hermana, Brunella.
—No tienes nada de qué preocuparte, he...