Tres meses habían pasado.
Aurora, lucia ya muy embarazada, y Massimo les había anunciado a todos sus parientes que pronto nacería su hijo, por supuesto, eso no gustó a Enzo Bensiali, quien se vio forzado a desistir de todo intento de hacerse con la fortuna de su primo…aunque no sin prometer que aquello, no se quedaría así. El, había decidido ser sincero con Aurora, y le había confesado todo, incluido el testamento y condición impuesta por su padre. Sorprendentemente, ella ya lo sabía, puesto que fue la persona que cuidó de Mauro Bensiali en sus últimos momentos.
Aurora había cambiado mucho, ahora era una distinguida dama de sociedad, que era...