Entendí que sí, una parte de mi estaba enamorándose de Tyron Harrison, de esa parte que era única, sensible y real solo cuando estaba conmigo, solo cuando estábamos en silencio, solo cuando usaba las palabras correctas para mover todo mi ser.
Ante sus palabras no hice más que confirmar que quería estar allí, pero entendía que iríamos contra todo lo que teníamos sobre la mesa. Tyron no se iba a divorciar, al menos no por ahora, no mientras su esposa fuese diagnosticada con cáncer, no mientras sintiese que ella necesitara de él.
Así que respiré hondo ante su mirada, tratando de calmar mis respiraciones, tratando de no sentirme intimidada.
Sus...