Una vez allí, un nudo de centraría en mi estómago. Charlie sabía lo que pasaría hoy, pero Tyron por su parte, esperaba con afán un poco de esperanza entre tanta incertidumbre.
El doctor indicó su espacio, ellos una vez quedaron juntos tras de mi, se hizo cargo de revisar todo y notar que todo estuviese en orden, finalmente haciendo una ecografía que dictaría que estaba vacía, sin latidos de un pequeño Tyron dentro de mi.
Él guardó silencio un par de minutos, bajó mis piernas negó y me miró, yo ya sabía la respuesta, era negativo.
Trató de cubrir mi cuerpo y me hizo ir en búsqueda de mi ropa....