HORAS MÁS TARDE
Cuando la tarde cayó, la emoción se sembró en mi. Después de tanto tiempo, cenas en casa y solo quedarme mirando mi vientre crecer, ese sentimiento me hacía sentir única por una vez más.
Bella me ayudó la mayor parte del tiempo, buscando fuerza y con sus manos temblando un poco, insistió en ayudarme. Tomó mi cabello, llenó mi rostro de maquillaje y me ayudó a llenar mi cuerpo de crema en dónde no podía llegar.
Ella era no solo una amiga, era una hermana y una madre para mí. Aprendía de su bondad y carisma, porque desde que le había conocido, era lo único que había...