Cuando llegó el momento de encontrarme con Tyron, los nervios me atacaron, me sentía adolescente una vez más, y sentía que era la primera vez que estaría sola con él.
Mis mejillas se ruborizaban por reflejo mismo y mis piernas se bloqueaban del pánico.
Bella trataba de mirarme a lo lejos y sonreír, todo estaba bien, eso lo sabía.
Escaleras abajo me encontré con Tyron, un ramo de rosas blancas en sus manos y un traje que lo hacía lucir increíble. Quedé boquiabierta ante lo precioso y único que se miraba, mientras él por su parte no hizo más que estirar sus brazos para recibirme.
Me envolvió en sus brazos...