Así de rápida como había sido la prueba aquel día, pasaron el resto de los días. La semana de fue en un abrir y cerrar de ojos, y más rápido de lo que queríamos darnos cuenta, llegaba el día que todos esperábamos.
Para esa mañana ya todos vivíamos juntos, era extraño y un choque de mundos. Cada uno tenía su modo de hacer las cosas, y adaptarnos a tener todas al mismo tiempo, no había sido del todo sencillo.
Por suerte, aquella casa era lo suficientemente grande para cuatro amigos, inclusive para muchos más.
Nadie usó la habitación principal, aquella habitación que le había pertenecido por completo a Bella y...