5 MESES MÁS TARDE
El tiempo continuaba pasando, Penélope solo crecía y comía cada vez más, Bella se debilitaba y la hora de mi boda finalmente llegaba.
Habíamos aplazado todo éste tiempo, temor a una recaída de Bella, temor a exponer a Penélope y temor a celebrar una misma fecha de aniversario con Charlie.
Así que cuando el tiempo pasó y mi madre tomó la valentía de volver a dejar a Colombia sola por un instante, mi gran día llegó.
Estaba feliz, probablemente más que en toda mi vida, mi madre estuvo allí, recorrimos toda la ciudad en búsqueda del vestido perfecto, tallas perfectas, modelo impecable.
Bella sería mi dama...