—¿Qué estamos haciendo Dulce?— Miguel cierra los ojos y pasa saliva para sentir las caricias de Dulce Maria
—solo... Dejémonos llevar— Dulce suaviza su tono de voz, aunque esta tan excitada que ni siquiera está pensando en que podría ser un gran error entregarse a su mejor amigo, dónde él también la ve como una amiga
Pero de pronto, Miguel se aparta y ella queda tan caliente que sus manos están ansiosas por tocarse a sí misma.
—Miguel...— lo menciona pero, él le da la espalda y luego dirige sus pasos hacia donde está la botella de whisky para servirse un trago, pero su mente está tan aturdida que deja...