Massimo acelera sus pasos, así que Selene para al verlo acercarse, oprime el botón de cerrar, y las puertas, se empiezan a cerrar lentamente.
—¡Selene!— la menciona Massimo, pero ella le sonríe maliciosamente
El hombre al ver las puertas cerrarse, maldice en voz alta. —¡Carajo! Lo hiciste a propósito, qué jodida eres Selene, ¿A dónde carajos vas?
—¿Le sucede algo?— una señora, de esas que son Sugar, para chicos jóvenes, al ver a Massimo no dudo en acercarse
—¡No me pasa nada!— Massimo llega al ascensor, le respondió muy grosero a la señora
—yo puedo ayudarte...— ella se acerca a él para seducirlo
—señora por favor... No moleste, no pasa...