El aroma del café la relajaba en aquella fresca madrugada. El viento llevaba consigo un suave aroma a flores y cada vez la primavera lograba sentirse un poco más cerca. Elianna no lograba conciliar el sueño; eran demasiadas las cosas que iban pasando todas a la vez, y aún cuando sus planes marchaban perfectos, era demasiada carga mental para una sola persona. Mirando de soslayo aquella invitación a su lado, la tomó con delicadeza leyendo lo que decía.
“Las familias Auritz y Jhonson tienen el placer de invitarle a la boda…”
Dentro de dos semanas sería la esposa de Caleb Auritz, y su hermana mayor sería la esposa de Cedric....