— El ginecólogo puede recibirla está misma mañana si así lo desea, tiene una cita disponible a las 9:30 si le interesa —
Lágrimas de rabia se veían acumuladas.
— Está bien, agende mi cita —
Una nueva prueba de embarazo negativa yacía en el cesto de basura.
— Listo señorita Jhonson, a las 9:30 la recibirá el doctor Hasan —
Sin despedirse o agradecer, Elara cortaba aquella llamada. Se mordía las uñas demasiado nerviosa; por más intentos que se estaban haciendo, no lograba embarazarse. Los días seguían pasando uno tras otro, y las manecillas del reloj no se detendrían a esperar a que un milagro ocurriera. Elianna podría quedarse...