EMMILY
Me despierto sobre mi estómago junto a un Bennett muy cariñoso. Está acariciando mi espalda al tiempo que me besa en el cuello. Debo decir que los amaneceres junto a él son los mejores, sobre todo ahora que he comprobado de primera mano que es un hombre con un muy buen apetito sexual; yo habría pensado que anoche después de hacerme el amor con tantas ganas, él ya habría tenido suficiente de mí. Fue tan intenso que luego que terminó conmigo nos acurrucamos y nos dormimos rápidamente. Pero ahora los buenos días de mi esposo van acompañados de besos y caricias por lugares de mi cuerpo que aún se...