Emmily
Han pasado un par de semanas después de mi secuestro, Bennett ha estado sobre mí como si fuera mi guardaespaldas personal y aunque me pareció dulce al principio tanta sobreprotección de su parte, a estas alturas ya me sentí harta y lo hice volver al trabajo, no le gustó mucho la idea, pero lo amenacé que si no me dejaba sola iba a tener que huir de verdad esta vez, aun no estamos en la etapa en la que bromeamos con eso, pero no puedo evitar pincharle los huevos. Tuvo que hacer un proceso más meticuloso en la contratación de su nuevo asistente (que por cierto es un hombre),...