Narra Helen.
A la mañana siguiente cuando abrí los ojos, Dylan no estaba a mi lado. Él estaba acostumbrado a levantarse temprano, así que ya a las cinco de la madrugada estaba despierto, por lo que me levanté para asearme rápidamente y buscarlo.
No había recorrido la hermosa casa, que parecía pequeña pero acogedora; así que cuando salí de la habitación, mis ojos se maravillaron con lo que estaba viendo. Había un hermoso spa se podía visualizar porque las paredes eran de cristal. Seguí caminando maravillada y me sorprendí mucho más al ver una piscina enorme burbujeante, parecía irreal, además de unas otras cuantas habitaciones que no las divisé porque...