Drake, Lobentia, Canadá
El alfa Drake se sentía de lo mejor, porque ya estaba a pocos días de conocer a sus primeros cachorros. Piper, la reina de la manada, ya estaba un poco incómoda porque ya el momento de dar a luz, se acercaba y por eso eran más intensas sus molestias, pero desde luego que su esposo estaba a su lado para ayudarla en todo lo que necesitara y además le tenía una gran sorpresa que ella no veía venir.
–Drake, mi amor, toca aquí, por favor. Ya tienen mucho movimiento y cada que se reacomodan, me patean y me duele un poco, ya no caben aquí.
Los bebés...