Blair, Lobentia, Canadá
Blair, metida en el cuerpo de Abigail, esperó en la casa de Noah Davies en lo que él fue a ver lo del juicio de Neal. Blair no pudo evitar sentir algo de pena por el que fue su cómplice en las muchas fechorías y tonterías que cometieron juntos, pero ella sabía que Neal no servía ni para eso, ni para hacer el mal y se alegró de deshacerse del estorbo en que se había convertido ese hombre. Noah Davies por su parte, llegó a su casa un poco devastado y sin acabar de ver como los reyes de Lobentia le daban muerte a Neal.
–Noah, no...