Drake, Lobentia, Canadá
Era el día más feliz de este mundo para el alfa Drake, por fin se habían cumplido los designios de la diosa luna y él se había unido en sagrado matrimonio con su luna. Piper estaba radiante de felicidad y esa noche, el alfa Drake y ella iban a estrenar un regalo muy especial que les preparó el beta de la manada y amigo del alfa Drake, para que consumaran ese amor y ese vínculo irrompible como marido y mujer.
–Mi amor, pasa por favor – El alfa le cedía el paso a su luna al llegar a la lujosa estancia – Aquí es donde pasaremos nuestra...