Piper, Lobentia, Canadá
Piper llegó junto con su esposo, Ivy y Connor al lado de Cameron, quien yacía herido en una cama del recinto sanador de Ivy. Del otro lado, Seth Cohen estaba recostado en otra cama del lugar, ambos lucían muy mal como si la muerte los hubiera estando rondando, tenían heridas abiertas y lucían una expresión facial lúgubre.
–Cameron, aquí estoy – Piper tomó la mano de su hermano – Háblame hermano, ¿Qué les hizo Neal?
Ella estaba haciendo todo lo posible por darle esa ayuda espiritual de sanación a los heridos, pero era como si algo se lo impidiera y supo que su hijo estaba exigiendo mucho...