—¿Me quieres matar? —acusó en tono jocoso.
—No, ¿cómo crees? ¿Qué huele tan bien? —quiso saber aspirando sonoramente.
—Pues comida, ¿no? —bromeó divertida, sacándole una sonrisita.
En medio de la cena, hubo un silencio que Ariadna decidió romper. No perdió el tiempo y se animó a conversar con él.
—¿Has tenido algún noviazgo serio? —preguntó, captando la atención del cirujano.
La pregunta descolocó a Tiziano, quien no solía hablar sobre su vida privada y consideraba ese tema irrelevante.
—No, tuve algo con una mujer llamada Mía, hace unos meses terminamos, justo una semana después de haberte conocido. Pero no lo considero serio en realidad, lo que hubo entre ambos era...