No tendría adónde ir, no hasta que encontrara un empleo que le permitiera cubrir los gastos de un arriendo. Por otro lado, estaba la universidad. No era una genio ni tan dotada, así que no dependía de alguna beca sino del dinero de Riccardo para poder continuar sus estudios.
Si tan solo tuviera cómo pagar todo por su cuenta, y no había forma de que eso pasara.
Si ella se iba de casa, su madre no permitiría que Riccardo le diera un solo centavo, no haría nada al respecto porque ese ser hacia ella no sentía ni un poquito de amor.
Se puso a llorar como una cría. No, no...