Mientras estaba caminando a casa, Valeria recordó que sus padres de seguro todavía continuaban peleando, solamente sería milagro que las cosas entre ellos ya se había solucionado pero Valeria tenía la sensación de que todo había salido mal y cómo era de esperarse y tenía que enfrentarse a esa cruda realidad.
Era por eso que sus pasos hacia la casa se habían vuelto cada vez más lento porque sinceramente ya no quería aparecer allí y ser testigo de un desastre, tenía miedo que todo se fuera en picada, y que la relación de sus padres que habían construido durante mucho tiempo dejara de existir de la noche a la mañana,...