Una mujer que parece estar en sus 30 se detiene frente a nosotras, luciendo preocupada. —Felicity, te he dicho muchas veces que no salgas cuando estoy hablando con la gente. Casi me das un ataque al corazón —dice la mujer mientras abraza a la niña.
—Lo siento, mamá, estaba con la Luna y sus bonitas amigas —responde Felicity, mirándonos.
—Oh, lo siento mucho, Luna Jayda. Felicity no quería molestarte a ti ni a tus amigas —dice la madre de Felicity, inclinando ligeramente la cabeza.
—No es molestia, Felicity es una niña encantadora —digo, y Nikki asiente en señal de acuerdo.
—Gracias, nos vamos ahora. Su papá debe estar buscándola. Diviértanse,...