Y en ese momento Anuk abrió sus ojos, estaba agitado y desorientado, aún estaba en su despacho, el sol entraba por la gran ventana y su lobo gruñía de frustración, él también había sido engañado, el Alpha descubrió con ello que no fue solo un sueño, a su lobo también le parecía demasiado real, se tocó el cuello, pero en él no había marca alguna. En ese momento la puerta se abrió dejando ver a su Beta.
— Oye amigo, sí que te ves mal. — Anuk prefirió no contestar, solo lo miro, tenía ganas de matar a alguien.
—De acuerdo no diré nada, pero la Luna quiere hablar con...