[XIÁN]
—¡¿Qué rayos haces aquí?!— Me exclama mientras se pone de pie del otro lado de la cama y me mira sorprendida. Es inevitable que mi mirada no recorra su perfecta anatomía, la extraño demasiado —¡Deja de mirarme así!— Continúa gritando, y toma el albornoz que esta sobre la silla para cubrirse.
—Lo siento, vine por una almohada.— Digo, aunque dudo que me vaya a creer nada.
—¿Y para tomar una almohada tienes que quedarte viéndome, así como lo hacías?— Me pregunta enfadada.
Casi como si fuese un impulso, me acerco a ella y me para enfrente. —Lo siento, es que te sigo amando tanto.— Hablo con mi voz entrecortada....