[XIÁN]
—Cada día estas más bonita tú.— Escucho decir a lo lejos y reconozco su voz a la distancia.
Automáticamente me levanto del suelo y la observo doblar en el pasillo donde está su piso y por consecuencia donde estoy yo esperándola. Cata está en sus brazos y al verme, sonríe haciéndome sonreír a mí también. Poco a poco me va aceptando como parte de su vida y eso llena mi corazón de felicidad. Por el otro lado, su madre me mira sorprendida.
—¿Qué haces en la puerta de mi casa Xián?— Pregunta cuando está enfrente de mi e ingresa la llave en la cerradura.
Al verla más de cerca,...