[ALLEGRA]
En Nueva York
Lo vi marcharse por esa puerta, vi sus ojos llenos de lágrimas después de haberse despedido de nuestra hija. Sentí que debía echarme a correr detrás de él y alcanzarlo, pero las imágenes de él en la cama con ella volvieron a mi mente como un fantasma; uno que me ha perseguido desde el día que me marché de España. No he sabido perdonarlo como dije que lo había hecho. Tampoco he sabido volver a amar como creí haberlo hecho con Saul.
Me ha llevado dos meses aislada de todo y todos para comprender lo que me sucede. Me ha tomado auto reflexionar para comprender donde...