Owen Kewlyn (Viernes)
–Desde luego que sí.
–Ya vamos adelantados – por fin veo un atisbo de sonrisa en sus labios.
Se ve feliz y dichosa, al igual que yo, soy un tipo afortunado. Tengo a la mujer perfecta. Amo la sensación de que esté embarazada. De que un pedacito de mí esté en su vientre.
– ¿Todo este tiempo hemos estado embarazados, sin saberlo? es una locura.
Nuestro primer encuentro no sólo había cumplido mis expectativas, sino que las había superado con creces. Estaba impaciente por disfrutar del resto de mi vida a su lado con mis hijos, con nuestros hijos. No me conformaría con uno, de ella querría...