Olivia Damschroder
Me abraza colocando su brazo alrededor de mi cintura, hace que me pegue más a él, besa mi hombro y el hueco que queda en el cuello expuesto, busca mi olor en esa zona como ya es su costumbre. Me gusta la sensación que causa su nariz cuando aspira erizándome los vellos de la nuca. Voy recuperando los signos vitales de mi cuerpo y el golpeteo del corazón se regula, su corazón golpetea pausadamente en su pecho, lo siento en la espalda, trata también de encontrar el ritmo normal de su respiración.
Retozamos unos minutos abrazados en la misma posición, sin decir nada, cada uno en sus propios...