Olivia Damschroder
Me giré, a buscarla con la mirada, no me di cuenta en qué momento se fue al baño a comprobar lo de la prueba, me llevé la mano al pecho por el susto que me ocasionó. Pude notar como su aspecto había cambiado totalmente, su rostro ya no estaba tan pálido y sus ojos dejaron de tener esas lágrimas a punto de caer. Viene haciendo un baile circular con las dos pruebas en mano, me las enseña y compruebo que en las dos salieron negativo. La abrazo y volvemos a sentarnos, me toma de las manos.
‒ Bueno, tengo que darte las gracias, no sé qué haría sin...