Olivia Damschroder (Viernes)
Termino de acomodar las cosas en el bolso y me acerco a la cama del lado donde está acostado el hombre más hermoso del mundo. Le doy un beso en los labios y se mueve entre sueños, me siento en el borde de la cama, Owen está acostado de lado como lo dejé desde que me levanté. Le doy un beso sobre su piel desnuda del hombro, siento su calor, emite un ronco sonido que me excita. No quiero despertarlo, pero no me iré sin antes decirle adiós. Abre los ojos y sonríe.
–Nene, ya me voy.
–No te vayas.
Él toma mi mano y acaricia suavemente...