Hestia llevó a Heros a un médico nutricionista, para que le diera una dieta óptima para él. Para cambiar a una persona se necesitaba contactos, tiempo y dinero, y por suerte, para ella, tenía todo lo que se necesitaba para transformar a un simple e insípido plebeyo en un héroe de una epopeya griega. Siempre usaba su fortuna para aumentar su patrimonio, y nunca fallaba en sus negocios. Este muchacho se iba a convertir en su mejor inversión. No podía haber queja, también apostaba por el capital humano. Por supuesto, solo para su conveniencia y satisfacción.
Heros fue pesado y medido, por parte del doctor. ¿Y quién era la persona...