Nuevamente pasaron los días, solo que esta vez las cosas no eran tan tensas como al principio, la lectura se volvió un que hacer de todos los días, y todos los días esperaban la llegada de Demetrio para por fin salir de aquella cárcel que de cierto modo los martirizaba, no se atrevieron a abrir la puerta nuevamente por miedo a que Zeus se apareciese nuevamente, debían llegar hasta los últimos días para batallar con el tal cual como se debía.
Evangeline comenzó a notar ciertas cosas extrañas en su cuerpo, estando en el baño y en frente al espejo se analizó, sus pechos estaban un poco hinchados, su cabello...