Dasha
—La única manera de que me devuelvas mi libertad es haciendo lo que debes hacer. Tu deber es conversar con mi padre respecto a tus acciones en el pasado. No seré yo la persona que te delate, serás tú misma la que tome la responsabilidad de decírselo a nuestro padre —indiqué, limpiandos las lágrimas que se acumularon en mi rostro. Acomodé mi maleta, y me preparé para irme.
No deseaba tener esta conversación. No deseaba hablar con ella.
—Sé que tengo que hacerlo, sin embargo, necesito que me des un poco de tiempo —casi me rogó y asentí—Sé que me equivoqué, terriblemente, en especial contigo. Cometí un grave error...